15 octubre, 2008



"Je suis venu te dire que je m’en vais"

Esta frase, sublime e inequívoca, es el titulo de una canción que escribió y cantó Serge Gainsbourg, canalla de profesión y genio de la provocación.
“He venido a decirte que me voy” es la cosa más sencilla y más difícil que una persona puede decir a otra… Si todos lo hiciéramos cantando como Serge, quizás las cosas no serían tan tristes, aunque en esta canción, se pueden oír de fondo y de coro los llantos ahogados de la preciosa Jane Birkin. Bueno, tampoco era para tanto. En otra canción, anterior a esta, mientras Serge cantaba, Jane se moría de gusto simulando un orgasmo.

En esta vida perra que nos ha tocado, no hay nada seguro. Y después, esta la muerte, segurísima ella. Y, hasta que se demuestre lo contrario, luego no hay nada.
En el amor que nos toca, pasa algo parecido. El amor nace, se muere y después no hay nada. Punto final. Fin de la historia. Que te vaya bonito.

Por nuestra condición y por miedo, no nos gusta la muerte, no queremos hablar de ella, no nos gusta pensar en ella y maldita sea, no queremos morir.
Tampoco nos gusta separarnos, divorciarnos, cortar el rollo o simplemente dejar señal de vida. Pero si hay que morir, también hay que dejar que el amor se muera.

Para volver a la canción y a su historia, se han amado, han dejado de quererse y se despiden. Corto, claro y limpio.

Dicho todo esto, hoy es el día. Cómeme el coco se despide.
Pero esto no significa que dejamos de quereros, de querernos o que nos estamos muriendo. En nuestros corazones y en nuestras conversaciones sobre el más alla del amor físico y el significado del sexo oral, siempre tendreís un sitio especial.

Elocuente es de pocas palabras, eso ya lo sabeís , pero a Emmanuelle le gusta enrollarse...

Os quiero agradecer las visitas, los comentarios, las conversaciones, las citas, los besos, los abrazos, los japiberzdeys, los desayunos, comidas, cenas y copas, los chapuzones en el mar, las invitaciones a... eso, los chistes dudosos, los animos sin lucro, los juegos, las fotos de vuestros culos, los dibujos del mío, las confidencias, las sugerencias, las sensaciones, las lecciones de vida, de amor y de amistad, los rompecabezas, los Haikus, las clases de linguistica, las ofertas de trabajo, las ofertas de matrimonio, los consejos sobre cocina vegetariana, los e-mails cochinos, los mensajes tiernos, las canciones de amor y los videos pornos.


Tambien agradecer a mi familia su cariño en la distancia, a mis compañeros de trabajo su discreción en el día a día y a mis amigos cercanos sus criticas sobre posturas imposibles.
Un especial a Elocuente por dejarse querer y tocar y tooooooo...

Sayonara babies ;-*