
Te vi aparecer de detrás de la cámara y me puse en pie.
Ella seguía acostada, boca arriba, con las piernas dobladas y abiertas. La entrada del sexo húmeda, una mezcla de sus jugos y de mi saliva. Tenia los ojos y la boca entreabiertos, buscando aire, su vientre se movía al ritmo de los espasmos que todavía la recorrían.
Pase delante de ti, te guiñe un ojo y sonreí a la cámara encendida. Tenía mucha sed y me iba de camino a la cocina pero me cortaste el camino y me tendiste algo. Era un arnés, con las tiras de piel negra y un consolador de color claro.
- Toma. Quiero verte con esto. Quiero verte con ella, ahora.
Me ayudaste con las tiras, ciñendo mis caderas. Me di la vuelta y me planté frente al espejo, mirándome con cara de extraña. Veía a una mujer menuda con medias y tacones, el pelo largo y revoltoso, el pecho pequeño y erguido… y una enorme polla entre las piernas. Sonreí.
Te pregunté lo que querrías que hiciera.
- Vas a hacerle lo que te gusta que te hagan.
Y desapareciste de nuevo tras la cámara.
Ella nos había oído y me estaba esperando, se había puesto de rodillas sobre la cama, con las piernas separadas y se acariciaba el sexo mirándome.
Me subí a la cama y me plante frente a ella, también de rodillas. Le di un beso largo, nuestras lenguas se provocaban y se enredaban. Empecé a acariciarle los pechos mientras mi boca le comía el cuello. Mis manos bajaron por sus caderas y pase la izquierda por detrás, le cogi una nalga y se la apreté. Mi mano derecha se abrió el camino entre los labios de su coño, todavía mojado de nuestros juegos previos. Le introducía un dedo para sacarlo enseguida y pasearlo por su clítoris. Repetí varias veces, notando como sus jugos me mojaban y como su clítoris se hinchaba bajo mis caricias. La empuje suavemente. Se echo para atrás y extendió sus piernas alrededor de las mías. Me quede un instante en la misma postura, arrodillada entre sus piernas y una mano sujetando la polla que llevaba. La vi sonreír.
- ¿Jugamos un poco más?
Baje mi boca hasta su sexo abierto y le di lametazos. Mientras le metía la lengua en su pequeña entrada, mis dedos se agitaban sobre su clítoris. La oí gemir. Me acerqué a su oreja y le susurré mirando en tu dirección:
- Date la vuelta y sácame bien tu culo.
Ella seguía acostada, boca arriba, con las piernas dobladas y abiertas. La entrada del sexo húmeda, una mezcla de sus jugos y de mi saliva. Tenia los ojos y la boca entreabiertos, buscando aire, su vientre se movía al ritmo de los espasmos que todavía la recorrían.
Pase delante de ti, te guiñe un ojo y sonreí a la cámara encendida. Tenía mucha sed y me iba de camino a la cocina pero me cortaste el camino y me tendiste algo. Era un arnés, con las tiras de piel negra y un consolador de color claro.
- Toma. Quiero verte con esto. Quiero verte con ella, ahora.
Me ayudaste con las tiras, ciñendo mis caderas. Me di la vuelta y me planté frente al espejo, mirándome con cara de extraña. Veía a una mujer menuda con medias y tacones, el pelo largo y revoltoso, el pecho pequeño y erguido… y una enorme polla entre las piernas. Sonreí.
Te pregunté lo que querrías que hiciera.
- Vas a hacerle lo que te gusta que te hagan.
Y desapareciste de nuevo tras la cámara.
Ella nos había oído y me estaba esperando, se había puesto de rodillas sobre la cama, con las piernas separadas y se acariciaba el sexo mirándome.
Me subí a la cama y me plante frente a ella, también de rodillas. Le di un beso largo, nuestras lenguas se provocaban y se enredaban. Empecé a acariciarle los pechos mientras mi boca le comía el cuello. Mis manos bajaron por sus caderas y pase la izquierda por detrás, le cogi una nalga y se la apreté. Mi mano derecha se abrió el camino entre los labios de su coño, todavía mojado de nuestros juegos previos. Le introducía un dedo para sacarlo enseguida y pasearlo por su clítoris. Repetí varias veces, notando como sus jugos me mojaban y como su clítoris se hinchaba bajo mis caricias. La empuje suavemente. Se echo para atrás y extendió sus piernas alrededor de las mías. Me quede un instante en la misma postura, arrodillada entre sus piernas y una mano sujetando la polla que llevaba. La vi sonreír.
- ¿Jugamos un poco más?
Baje mi boca hasta su sexo abierto y le di lametazos. Mientras le metía la lengua en su pequeña entrada, mis dedos se agitaban sobre su clítoris. La oí gemir. Me acerqué a su oreja y le susurré mirando en tu dirección:
- Date la vuelta y sácame bien tu culo.
11 quieren postre:
La pregunta aquí es cómo él aguantaba detrás de la cámara sin reventar de deseo...
wow wow emma!!! vaya vaya viernes ardoroso. lo del arnés me mata! puedo probar yo?
jaja
besos
La verdad, precisamente, lo que menos te comería es el coco, ¿verdad, encanto?
Besos de coco en tu lindo coño
Mi coco es el que se come cuando os lee. Se me van a estallar las neuronas ... No tengo palabras.
Saludos
Emma-Nue-Elle como se te ocurren esas cochinadas concupiscentes y de tanto apetito desordenado de placeres sexuales ???
Sigue, sigue y no pares por detras o por delante, de la camara claro. jajaja.
Besos
Eres perversa, Enma...
Mordisquitos de pantera.
Emma-Nue-Elle, ça fait du bien pour les lecteurs/trices, de se faire surprendre de temps en temps par un post ero.
Cette semaine, on est sur la même ligne, car moi aussi je fais une petite alusion aux arnois sexuels féminins.
Une bise.
Y cuando puedas... cuelga la grabación. ;-)
Levantarse con este relato y con el cuerpo caliente no tiene precio. Claro que estoy sola y me tengo que aguantar las ganas...
Hay que estar medianamente en forma para usar los arneses no?
Uuuuf...
Arneses dulce perdición.
Lionel, ¿quien ha dicho que no reventó? :-))
Eros, vale mi amollll, cuando quieras... tu primero. ;-*
¡¡¡Que alguién traiga un cubo de agua helada para Kostas,pleazzzzz!!! ;-P
Me alegro Selket... que te guste, que vuelvas y que tu coco funcione ;-)
Doctor, a sus ordenes, sigo sigo... por delante y por detras... haciendo el breakidance y el robocop jajajaja
Gatita, es la cosa más bonita que me han dicho nunca jejeje. Un tierno abrazo felino. Mua.
Novembre, j'ai vu que, en effet, on était sur la même longueur d'onde... La grabación se colgó en "yotuve mi momento de gloria" pero nos obligaron a retirarla por colapso jjajajaja
Pat, para usar el arnes, hace falta mucha disciplina inglesa. También suelo practicar el tumbing y el snorking antes de una competición. Es divino jajajajaja
Felix, ¿jugamos a las onomatopeyas? Vale. ¿Que te parece esta? Aghhhhhuyyyyyyysiiiiiiesque semevaaaaaaaaaamassssssssaghtttommmaaaaaaaaaaaaaaaaaafffooooorteeeeesiiiiiiaaaahhhhhhh. ;-)
Fetish, dulce sin azucar ni cholesterol. ¡Se puede repetir!!
Un ;-* y un bonito comienzo de primavera para todos.
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