06 marzo, 2008

EN LA CABINA


La llegada de una parejita de buen ver en un sex-shop en la madrugada de un domingo no suele pasar desapercibida. Pero si además, esa parejita se dirige alegremente hacía las cabinas del fondo del local, Ella sonriendo amablemente a los hombres que se cruzan con ellos en la sección “Artículos de Sado” y El tirando de ella, evitando que compre otro látigo…

- Aquí es, pasa…vamos, entraaaa
- ¡Ohhhh que pequeñito!
- ¿Y que pensabas? Es cómodo. Minimalista pero cómodo. Aquí, el sillón.
- Ahhhh
- Y aquí el distribuidor de pañuelos.
- Ohhhh
- Ven, siéntate aquí en mis rodillas. Dime lo que te gusta.

El inserta unas monedas en una rajita y la pantalla se activa. En un primer plano, una madura tetuda, rubia de bote y dando saltitos encima de un joven delgaducho.
El va cambiando de canal, y desfilan imágenes para todos los gustos. Pueden oír perfectamente los gemidos y los gritos que provienen de las otras cabinas. Acaba por elegir una escena donde una morenita se lo monta con dos hombres. Mientras lo están mirando con aire distraído, El empieza a sobarla.

- ¿Esto te pone?
- Je ne sais pas, je ne sais plus… lalalala lala…
- Si te aburres, nos vamos.
- ¡No! Tú quédate quieto que yo me voy a buscar alguna distracción.

Ella le planta un beso en la mejilla. Se arrodilla entre sus piernas, le desabrocha el cinturón y le baja los vaqueros. Levanta la vista, le sonríe y…

- ¡Aambuuugffplosssssssuufffffffff!

Cuando le libera la entrepierna, El extiende el brazo y saca un pañuelo. La aparta suavemente y se levanta para poder subirse dignamente los pantalones y sin romperse los lumbares. Ella aprovecha para sentarse en el sillón y así comprobar la comodidad del mismo.

- ¡Tienes razón! No esta nada mal… aquí me podría quedar un ratito y tú…

De repente se calla, los ojos clavados en algo en la pared a su izquierda. Su boca dibuja la “o” muda de la sorpresa. Gira de nuevo la cabeza hacía El y le encuentra mirando en la misma dirección con otra “o” dibujada en la cara. Ella empieza a hacer gestos desmesurados con los brazos, enseñándole el pequeño agujero de la pared. Una pequeña ventana abierta. Puede ver perfectamente al otro lado una camisa negra en movimiento. Ella, con el gesto ridículamente lento, lo cierra.

- Pues nada… ¿Te apetece una revista, cariño?

11 quieren postre:

Pat dijo...

El mirón mirado... Es una pregunta interesante, que prefieres mirar o que te miren? y si te llegasen a mirar, te molestaría aunque lo hubieras hecho tu antes?
A mi me gusta mirar y que me miren segun que ojos. Claro que soy miope y no entero del todo bien ;)

TERESA dijo...

Nunca se sabe cuando te pueden estar mirando¡¡¡¡

Erotismo dijo...

jaja, que historia más marciana! creo que en el contexto sex-shop, lo de la mirada furtiva por el agujerillo tiene hasta su encanto!

www.elgratis.net dijo...

jajaja...las cabinitas...sin telefono... si llevas bragas!?

Azahar dijo...

mmmm como me gusta q me miren... bueno y mirar tambien lo reconozco.. jajaja.... ayyy esos agujeritos en la pared...

Besitossss

Dr.MIKEL dijo...

El proximo domingo, pasais hasta las cabinas de la cama central giratoria , y asi podeis ver y que os vean en directo. Eso si tener cuidado con los agujeritos de la pared porque si mirais podeis correr el riesgo de que os salpique.
jajaja.
Besos sex-shoperos..

Noviembre dijo...

(...)

Un abrazo pareja.

Félix dijo...

Ah, sí. Quid pro quo.

Crika dijo...

Pero buenoooo, so cochinorros!!! jajaja....el morbo de que te miren...ummm, sí lo entiendo, pero el entorno...psseee, se me ocurren sitios mejores, la verdad es que la única vez que entré con mi chico a un sexshop no me produjo ningún morbo la forma en la que me miraban los tíos y mucho menos en la que me hablaba el "dependiente" cuando me comentaba las prodigiosas características de sus artilugios...
Un beso de fin de semana y de principo de semana santa

Emma-Nue-Elle dijo...

... ibamos pedo...bueno, yo más que el. Era mi primera vez en una cabina y el solo quería enseñarme las instalaciones. El resto ha sido pura improvisación. El agujero no lo vimos a entrar, ni cuando estabamos en plena faena. El hecho de descubrirlo tarde nos ha sorprendido pero tampoco nos quitó el sueño...
Eso me recuerda ótra anecdota... aquella noche de San Juan en la playa hace dos años y los faros de aquel coche...
O el parque de aquel monumento y aquellos chicos de botellón a pocos metros, mandando msm para avisar a otros que llegarón enseguida...

En fín, nos vamos una semanita por alli... puede que algunos nos pillen practicando Tantra jajajajajaja
Que os vaya todo bien y requetebien.

;-*

Lionel Hutz dijo...

El cazador cazado. Eso tiene su morbo. Pero estoy con Crika, el escenario era mejorable... pero no se puede tener todo, ¿no? :)