
- Te recuerdo que el dinero es para comprarte lo más sexy y atrevido que encuentres en la sección de lencería del Sex-Shop. ¿Has traído zapatos de tacón?
Dirige su mirada al bolso mochila que descansa en su regazo y vuelve a levantar sus ojos acompañados de una amplia sonrisa. Es muy bella. Y se mueve con mucha sensualidad, como una gatita. Soy muy afortunado, pienso para mis adentros.
Perezosamente se incorpora, se cuelga el bolso sobre su hombro izquierdo, mete sus manos en los bolsillos del vaquero, me dedica una sonrisa y se da la vuelta para salir de la plaza, hacia la calle del Sex-Shop.
Le doy unos minutos de ventaja. Para cuando enfilo la calle la veo ya a lo lejos, caminando entre los grupos de prostitutas y algunos hombres que negocian el precio del servicio.
Cuando llego, Lilith está mirando detenidamente los modelitos embolsados de lencería. Cada envase está ilustrado con la foto de una estupenda chica ataviada con el conjunto que contiene. El establecimiento es mucho más grande en sus secciones de vídeos, DVD y cabinas. Varios tipos andan por el habitáculo donde ella se encuentra. En la pared de la izquierda, estanterías con lencería, en el centro, artilugios para sado-maso, y a la derecha, estantes llenos de pollas de todos los tamaños, colores y materiales imaginables. Todos miramos de reojo a esa chica que parece tan fuera de lugar aquí. Nadie diría que pudiera ser una de esas putitas que pululan de puertas afuera del establecimiento.
Me mezclo con aquellos tipos de ojos saltones y tez macilenta en una especie de danza tribal. El espacio de paso es tan estrecho que, curiosamente, nadie intenta pasar por donde está Lilith. Vamos rodeando el habitáculo mirando aquí y allá los objetos y cruzándonos entre nosotros, pero llegados a la altura de ella, nos volvemos por nuestros pasos haciendo el trayecto al revés.
Será debido a la iluminación rosada del local, pero, en contraste con la luz del aquel día tan espléndido en el exterior, todo parece sumamente irreal, como de plástico. Incluso Lilith me parece ahora menos humana, casi como un objeto más de aquella exposición. ¿Una muñeca?
Cuando tengo ocasión observo cada uno de los envases que pasan por sus manos e intento imaginar cómo quedaría el conjunto en su cuerpo. Se me hace muy difícil. Aún no conozco su cuerpo desnudo, y me sorprendo rememorando algunas “pornostars” de aquellos fragmentos de videos que a veces “bajo” de la red, buscando analogías.
Desde luego mantiene el temple, pero la noto algo tensa. De vez en cuando me busca con su mirada y nos lanzamos pequeñas sonrisas algo forzadas.
Observo como conserva algunos envases en su mano izquierda mientras sigue buscando en las estanterías con su mano derecha.
Antes de que termine su selección decido salir. Me dirijo a una cafetería cercana para hacer tiempo. Según lo acordado, debo llamar a la puerta de la 304 a las 16:15.
Foto: Ellen Von Unwerth
9 quieren postre:
VAYAAAAA!! menudo post...vengo a responderte a lo del desarrollo del punto a.2 y me encuentro con esto....ummm ¿regalo de cumpleaños, quizás?
Te iba a decir en respuesta a tus interrogantes del post anterior que tengo una visita pendiente por Alicante por motivos laborales...pero no se cuando podré ir ;)
Un beso curioso...por ver como sigue el post :D
bien escrito.. vive dios!!!!
me gusta como esta escrito, espero la continuación...
un abrazo y salu2
Qu'est-ce que c'est que ça!!!
¡¿cómo se puede dejar esto por la mitáaaa?!
¡Queremos segundo plato, ya!
:)
Quedan cinco minutos para las 16:15, sal de la cafeteria y ve hacia la puerta.... JO!!! Elocuente!!! No nos dejes así, estas historias, como dice Veneris, no se pueden dejar por la mitad. Se nos dispara la imaginación.
Besitos Elocuente.
Feliz cumpleaños a los escorpiones!!!
se me olvidaba...el destino final de mi viaje es una mera anécodota, simplemente es una excusa para sondear por qué zona del Mediterráneo (como indicáis en vuestro perfil) estáis ;)
Un beso sonda
Muy muy sugerente.
Perfecto punto sensual y canalla.
Elegir lencería es un arte, verdad?
Gracias por vuestros comentarios. Está en el horno la tercera y última parte. ;)
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